De equipo de moldeo anticuado a tecnología de vanguardia

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Perfil de la empresa

El abuelo del actual propietario y director general fundó La Fonte Ardennaise en Francia en 1927. Actualmente, sigue siendo una empresa familiar al 100 % pero ha crecido y está formada por cinco fundiciones en total que producen hierro gris y dúctil con 10 líneas de moldeo de DISA que la ayudan a producir piezas rentables de calidad. La decisión de adquirir la primera máquina de DISA se remonta a 1969 y, aunque fue una decisión tomada por el tío y el padre, todavía hablan de ello como el punto de inflexión del negocio familiar.

"En ocasiones todavía comentamos varios escenarios antes y después de DISA cuando evaluamos el éxito y el crecimiento de nuestro negocio", afirma Emmanuel Grosdidier, director general y miembro de la junta directiva de LFA.

Desafíos, soluciones y resultados

Antes de adquirir su primera línea de moldeo DISA en 1969, cuando, según el propietario, era la segunda o tercera máquina que se compraba en Francia, LFA utilizaba máquinas horizontales pequeñas y se centraba principalmente en el moldeo artesanal.

"La decisión de recurrir a DISA en 1969 suponía correr grandes riesgos. No por el equipo ni por la empresa en sí, sino simplemente porque ninguno de nosotros conocía la tecnología en aquel momento. No obstante, pensamos que automatizar nuestros procesos era la forma de progresar y la estrategia era empezar por la compra de una máquina para aprender a trabajar con ella", explica Emmanuel Grosdidier.

Precisión y exactitud incomparables

"No tardamos en apreciar las ventajas: una precisión incomparable y un desajuste muy bajo, que solían ser un gran problema con la tecnología y las líneas de moldeo antiguas".

Basándose principalmente en la calidad y la precisión de fundición excelentes, LFA tomó la decisión estratégica de comprar otra máquina a DISA a principios de la década de los 70.

En aquel momento, el padre de Emmanuel Grosdidier decidió ampliar el negocio comprando varias empresas de la competencia. Ya a principios y finales de los 80, LFA consolidó su posición al apostar por una mayor innovación e invertir en DISAMATIC en todas sus fundiciones.

Sobre la base del respeto mutuo y el trabajo en equipo

Hoy, la tercera generación de esta fundición de hierro familiar tiene más de 80 años de experiencia y sigue pisando fuerte con una dirección ambiciosa que participa directamente en el mercado del hierro gris y dúctil para la industria automotriz.

Flexibilidad y experiencia

"Todas nuestras fundiciones cuentan con certificación ISO y están equipadas con la última generación de líneas de moldeo DISAMATIC, con capacidad para producir 120 000 toneladas al año. La flexibilidad y la experiencia de cada una de las fundiciones nos permite satisfacer cualquier tipo de demanda de producción, a pequeña, media o gran escala, con o sin núcleo, y con un peso medio que va de unos pocos gramos a aproximadamente 40 kg", afirma Emmanuel Grosdidier.

Las mejores de su clase

"La nueva generación de líneas de moldeo DISA son definitivamente las mejores de su clase. Con independencia de que se hable de la velocidad de las máquinas, la precisión de la fundición o la facilidad de mantenimiento, las ventajas son múltiples. Prácticamente incontables. La fiabilidad de la maquinaria y el equipo nos permite mantenernos centrados en desarrollar nuestro negocio, en ofrecer los productos de la más alta calidad a nuestra base de clientes y en buscar continuamente la reducción del costo por pieza", señala Grosdidier.

Relación de beneficio mutuo a largo plazo

"Durante más de 40 años, LFA se ha esforzado por ofrecer servicios de valor añadido en el mercado y mejorar nuestra actividad principal, que es la producción de piezas de hierro fundido. Es un negocio duro, pero eso mismo hace que nuestra relación con DISA sea todavía más valiosa. La atmósfera es siempre abierta y profesional y hemos llegado al punto de esperar algo más que una simple relación entre cliente y proveedor. Esperamos, y de hecho tenemos, una relación en la que intercambiamos ideas sobre futuros desarrollos y mejoras. Con cinco fundiciones y diez líneas DISA, hemos construido una relación duradera basada en la confianza, en el intercambio de opiniones con respeto y en el trabajo en equipo", concluye Emmanuel Grosdidier, director general y miembro de la junta directiva de La Fonte Ardennaise.